Bueno, parece ser que mi instinto me ha estado guiando bien y que no estoy haciéndolo tan mal con Plastilina. Desde que leo artículos, blogs, foros y demás sobre el tema de la crianza mi cabeza ha dado más y más vueltas a temas que antes...pues simplemente no eran temas. Y claro, esas vueltas han tenido el mismo efecto que en una madeja de lana: al final se ha formado un lío.
Porque claro, cuanto más se lee más opciones hay para elegir y cada cual con sus pros y sus contras. Ultimamente me quitaba el sueño precisamente eso: el sueño. O más bien el dormir. O mejor dicho como aprender a dormirse. Total, que empecé a agobiarme con Plastilina y su hora de irse a la cama y si estaría haciendo lo correcto o no.
Al final decidí dejarme llevar por mi instinto y seguir con las cosas como hasta ahora. Es decir, dormir a Plastilina en mis brazos, de una forma tranquila, con chupete o con pecho, caricias, canciones y susurros. Lo único que evitaba era darle mucho movimiento porque no quería que se acostumbrara a tenerme a mí dándoles vueltas por el piso. Más que nada porque cada día está más grande y cuesta llevarla en brazos.
El caso es que la mayoría de las veces se duerme pronto y todo el proceso no dura más de 10 minutos. Y, casi siempre, es algo que disfruto haciendo.
Pero...me dio otra vez por leer foros y...sólo encontraba casos de bebés que, o bien montaban un buen espectáculo para dormirse o bien lo que se dormían solitos en sus cunas. Pero Plastilina no era así: no tarda en dormirse pero no lo consigue sóla. Y esto me llevó a pensar...y por seguir así la cosa empieza a empeorar? Es decir, y si cada día va a necesitar más tiempo? y si mañana quiere también que la pasee, a la pata coja, con música jazz de fondo y sin pijama?
Y si..."para, para, para"-dijo mi instinto- de verdad crees que eso va a pasar?
-"Pues no"-le contesté.
-"Pues hala, a leer otra cosa que tampoco estamos para malgastar los pocos minutos de internet".
En esas estaba cuando ha llegado lo que hoy ha llegado. A media tarde he visto que Plastilina estaba cansada, la agarré en brazos y sus ojillos empezaron a cerrarse. Pero no quiso dormirse. Protestó tanto que decidí dejarlo. Así que ella se quedó en mis brazo y mientras yo , con la mano libre, me puse a chatear con una amiga con el móvil. A los pocos segundos oigo el ronroneo típico que hace Plastilina cuando va a dormirse. Miré y para mi sorpresa se estaba durmiendo!. Y se durmío! Así, sin ayuda. Esa sólita! Vale, que estaba en mi regazo pero eso ya es algo.
Pero la cosa no acaba ahí. Esta noche ha hecho lo mismo! La tenía agarrada, ha empezado a ronronear, a cerrar los ojos, ha protestado un poco pero no he hecho nada. Sólo le he dado un par de besos en la mano, le he acariciado un poco el cabello y punto. A los cinco minutos estaba dormida.
Estoy que no me lo creo! Y lo mejor es que esto me pasa hoy que estoy enferma y que su padre se ha ido de viaje!
lunes, 19 de diciembre de 2011
jueves, 15 de diciembre de 2011
Nuestra primera pelea
Creo que tengo bastante paciencia. Bueno, depende de con quién, con qué y cuándo. Pero, en general, puedo decir que vine a este mundo con una cuenta corriente de paciencia bien llenita.
Hasta ahora con Plastilina esa cuenta me ha estado funcionando. Que la acababa de lavar, cambiar y vestir cuando se le ocurría hacer cosas en el pañal? Pues nada, con una sonrisa y un beso al cambiador. Que se despertaba por cuarta vez en menos de dos horas justo cuando yo empezaba a conciliar el sueño? No problem, le daba el pecho con amor o le daba arrumacos o lo que hiciera falta para que la pobre se volviera a dormir. Que sólo quería estar en mis brazos? Qué linda! Cuánto me quiere! Pues nada, se la agarra y con la mano libre se hacen malabares con el tenedor.
Y así iba, pagando y pagando de mi inagotable fuente de paciencia hasta que...sorpresa! la semana pasada, cuando echaba mano de esa cuenta...no encontré nada. Esto provocó un cruce de cables con el consiguiente cabreo con Plastilina.
Cuando los humos se apagaron me sentí fatal porque allí estaba yo aún echando chispas por la boca y allí estaba ella, sonriéndome, como si tal cosa. Como si no le hubiera acabado de pegar un buen grito. Y me sentí fatal.
Por mucho que mi cabeza me dijera que es normal, que todo tiene un límite, que no he sido la primera ni la última madre que se desquicia por "una tontería" no pude evitar sentirme como la peor de las peores.
Hasta ahora con Plastilina esa cuenta me ha estado funcionando. Que la acababa de lavar, cambiar y vestir cuando se le ocurría hacer cosas en el pañal? Pues nada, con una sonrisa y un beso al cambiador. Que se despertaba por cuarta vez en menos de dos horas justo cuando yo empezaba a conciliar el sueño? No problem, le daba el pecho con amor o le daba arrumacos o lo que hiciera falta para que la pobre se volviera a dormir. Que sólo quería estar en mis brazos? Qué linda! Cuánto me quiere! Pues nada, se la agarra y con la mano libre se hacen malabares con el tenedor.
Y así iba, pagando y pagando de mi inagotable fuente de paciencia hasta que...sorpresa! la semana pasada, cuando echaba mano de esa cuenta...no encontré nada. Esto provocó un cruce de cables con el consiguiente cabreo con Plastilina.
Cuando los humos se apagaron me sentí fatal porque allí estaba yo aún echando chispas por la boca y allí estaba ella, sonriéndome, como si tal cosa. Como si no le hubiera acabado de pegar un buen grito. Y me sentí fatal.
Por mucho que mi cabeza me dijera que es normal, que todo tiene un límite, que no he sido la primera ni la última madre que se desquicia por "una tontería" no pude evitar sentirme como la peor de las peores.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Cuatro meses
Plastilina ya tiene cuatro meses y cada día sabe hacer más y más cosas. Entre sus logros se encuentra:
- reirse cuando le haces cosquillas
- sonreir por las mañanas cuando ve mi cara
- agarrarse el pie cuando le cambian el pañal
- levantar las dos piernas juntas y el tronco como si hiciera abdominales
- mantiene la cabeza totalmente recta sin ayuda
- puede agarrar objetos con las manos y le encanta llevárselos a la boca
- desde hace una semana se muerde el dedo pulgar de la mano derecha
- desde hace tres dias abre la boca cuando ve que le voy a poner la gota de la vitamina D
- levanta la ceja izquierda cuando sonríe
martes, 23 de agosto de 2011
Durmiendo solita
He leido que los bebés no pueden dormirse solos y que, por eso, hay que ayudarles. Para ello hay un sinfín de consejos: que si no los agarres, que si no los muevas, que si no les hables, etc y , por supuesto, están los consiguientes "contraconsejos", es decir, lo contrario de los consejos anteriores. Con lo cual me he quedado casi igual que al principio: sin saber qué hacer.
Ante esto he pensado en probar varias cosas a ver cuáles funcionan. Unas han dados mejores resultados que otras pero todas ellas tenían el mismo resultado: Plastilina acababa dormida pero siempre con ayuda.
Y hoy...sin hacer nada en especial...ta chán! Se ha dormido ella mismita sin mi ayuda. Lo único que he hecho ha sido ponerla en la cuna (un poco inclinada para que le duelan menos los gases), darle cuerda a un muñeco que toca una nana y ...me he ido de su cuarto. Al ratito he pasado para ver qué hacía y esta dormidita. Y eso mismo ha pasado dos veces!! Será casualidad? Será que está cansada? O será que hoy he tenido suerte?
Ante esto he pensado en probar varias cosas a ver cuáles funcionan. Unas han dados mejores resultados que otras pero todas ellas tenían el mismo resultado: Plastilina acababa dormida pero siempre con ayuda.
Y hoy...sin hacer nada en especial...ta chán! Se ha dormido ella mismita sin mi ayuda. Lo único que he hecho ha sido ponerla en la cuna (un poco inclinada para que le duelan menos los gases), darle cuerda a un muñeco que toca una nana y ...me he ido de su cuarto. Al ratito he pasado para ver qué hacía y esta dormidita. Y eso mismo ha pasado dos veces!! Será casualidad? Será que está cansada? O será que hoy he tenido suerte?
jueves, 18 de agosto de 2011
En busca de una báscula
En España a los bebés se les pesa en las farmacias. En cada una hay una báscula tanto para los más pequeños como para los grandes. Así que cuando quise saber cómo iba Plastilina de peso me dirigí a la farmacia más cercana, busqué la báscula y , al no encontrarla pregunté. Me dijeron que no tenían. Bueno, pues a probar en otra. Tampoco. En una tercera fue donde me informaron de adónde podía acudir: al centro de asesoramiento maternal.
Donde vivo hay bastantes y tienen muy buenos horarios pero, como es verano, muchos están cerrados o tienen horarios reducidos. Al final, después de buscar y buscar encontré uno abierto en agosto y allá que fuimos.
En dicho centro hay dos trabajadoras sociales y una doctora. La visita es gratuita y, además de hacerle una pequeña revisión a los bebés, te pueden aconsejar sobre cualquier problema/duda que tengas.
Y...por fin nos enteramos del peso y del ganador de la apuesta (si, habíamos hecho una para ver quién adivinaba el peso). Chico fue quien más se acercó porque dijo 3.600 gramos y Plastilina pesa ya 4.100!! Y ha crecido 3 centímetros. La verdad es que me dejó un poco impactada. Sé que está más grande pero nunca hubiera dicho que ha crecido tanto.
Ahora ya no tengo dudas de que mi leche la alimenta y de que no necesita nada más.
Donde vivo hay bastantes y tienen muy buenos horarios pero, como es verano, muchos están cerrados o tienen horarios reducidos. Al final, después de buscar y buscar encontré uno abierto en agosto y allá que fuimos.
En dicho centro hay dos trabajadoras sociales y una doctora. La visita es gratuita y, además de hacerle una pequeña revisión a los bebés, te pueden aconsejar sobre cualquier problema/duda que tengas.
Y...por fin nos enteramos del peso y del ganador de la apuesta (si, habíamos hecho una para ver quién adivinaba el peso). Chico fue quien más se acercó porque dijo 3.600 gramos y Plastilina pesa ya 4.100!! Y ha crecido 3 centímetros. La verdad es que me dejó un poco impactada. Sé que está más grande pero nunca hubiera dicho que ha crecido tanto.
Ahora ya no tengo dudas de que mi leche la alimenta y de que no necesita nada más.
jueves, 4 de agosto de 2011
Consejos, traumas, síndromes y otras cosas.
Ahora entiendo más el dicho de " sólo sé que no sé nada" y estoy empezando a pensar que la ignorancia, después de todo, no es tan mala.
Cuando supe que esperaba un bebé comencé a leer sobre el embarazo, el parto, la lactancia, etc. No es que estuviera devorando cualquier artículo que pasara por mis manos pero sí que, ante alguna duda o curiosidad, recurrí a internet para aclarar dudas.
Además de eso hay que contar con los consejos que, las ya mamás, tan alegremente van regalando. Después vinieron los profesionales quienes, con sus títulos académicos y sus años de experiencia, añaden su gota al ya vaso rebosante de desconcierto.
Por qué desconcierto? Porque llega un punto en el que no sabes nada. O, mejor dicho, sabes tanto que no sabes qué hacer. Es como cuando vas a un restaurante y la carta es tan extensa que te cuesta decidirte.
Pues cuando tienes un bebé igual. Sólo que, en este caso, hay que añadirle las consecuencias nefastas que puede tener una falsa elección: traumas, complejos, desórdenes, dinfunciones, etc.
Por ejemplo: si le das chupete en las dos primeras semanas (aunque algunos dicen que antes de las cuatro) puede que el bebé luego tenga algo a lo que aquí se le llama "confusión chupatoria". Sí, suena muy divertido, pero consiste en la criatura no sepa luego coger el pecho y, por tanto, le cueste mamar.
Luego está el tema de la crema: no le pongas crema porque la piel debe aprender a regenerarse sóla. Muy bien, y si mi nena tiene el culete rojo? Qué hago? Espero a la autoregeneración?
Tampoco hay que olvidar los brazos. No los suyos no, los tuyos, es decir, los de la madre. Porque si coges al bebé muchas veces se puede acostumbrar pero, por otra parte, si no siente el contacto con su madre puede que luego sea un antisocial que duerme mal, come mal y llora mucho.
En fin, que la maternidad no ha hecho más que empezar (a penas hace doce días) y ya tengo una lista de pros y contras para casi todo con una presión añadida enorme porque...depende de la elección que se haga mi hija podría salir una psicópata, con dientes torcidos y poca sensibilidad corporal.
Cuando supe que esperaba un bebé comencé a leer sobre el embarazo, el parto, la lactancia, etc. No es que estuviera devorando cualquier artículo que pasara por mis manos pero sí que, ante alguna duda o curiosidad, recurrí a internet para aclarar dudas.
Además de eso hay que contar con los consejos que, las ya mamás, tan alegremente van regalando. Después vinieron los profesionales quienes, con sus títulos académicos y sus años de experiencia, añaden su gota al ya vaso rebosante de desconcierto.
Por qué desconcierto? Porque llega un punto en el que no sabes nada. O, mejor dicho, sabes tanto que no sabes qué hacer. Es como cuando vas a un restaurante y la carta es tan extensa que te cuesta decidirte.
Pues cuando tienes un bebé igual. Sólo que, en este caso, hay que añadirle las consecuencias nefastas que puede tener una falsa elección: traumas, complejos, desórdenes, dinfunciones, etc.
Por ejemplo: si le das chupete en las dos primeras semanas (aunque algunos dicen que antes de las cuatro) puede que el bebé luego tenga algo a lo que aquí se le llama "confusión chupatoria". Sí, suena muy divertido, pero consiste en la criatura no sepa luego coger el pecho y, por tanto, le cueste mamar.
Luego está el tema de la crema: no le pongas crema porque la piel debe aprender a regenerarse sóla. Muy bien, y si mi nena tiene el culete rojo? Qué hago? Espero a la autoregeneración?
Tampoco hay que olvidar los brazos. No los suyos no, los tuyos, es decir, los de la madre. Porque si coges al bebé muchas veces se puede acostumbrar pero, por otra parte, si no siente el contacto con su madre puede que luego sea un antisocial que duerme mal, come mal y llora mucho.
En fin, que la maternidad no ha hecho más que empezar (a penas hace doce días) y ya tengo una lista de pros y contras para casi todo con una presión añadida enorme porque...depende de la elección que se haga mi hija podría salir una psicópata, con dientes torcidos y poca sensibilidad corporal.
martes, 2 de agosto de 2011
Conociendo a Plastilina
Plastilina es muy tranquila. Duerme mucho, mama aún más y no suele llorar. Estos días son de adaptación y todos estamos intentando conocernos un poco más.
Por ahora sé de ella que:
Por ahora sé de ella que:
- no lo hace mucha gracia que la cambien. Suele llorar cuando le cambiamos el pañal o la ropa. Hacemos bromas diciendo que es porque es muy vergonzosa y no le gusta que la vean desnuda.
- suele dormir con las manos a ambos lados de la cabeza, como si bailara ballet.
- se duerme casi al momento cuando toma el pecho y tengo que estar espabilándola para que siga mamando.
- no controla mucho eso de echar los gases y aunque la pongo en mi hombro y le doy palmadas pocas veces suelta un erupto.
- tiene mucho hipo y no le gusta nada porque suele llorar cuando no se le quita al momento. Entonces la tomo en brazos y le doy un poco el pecho. Así se calma y se le quita antes.
- a eso de las 6 o 7 de la tarde se pone un poco más penosa y es más difícil que se duerma.
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